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Un poco de ateísmo

Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo.”


La humanidad a lo largo de la historia se ha empeñado en creer en la existencia de un ser o seres supremos que de cierta manera influyen en la vida de la gente a diferentes niveles, sin embargo, la existencia de tales seres permanece y permanecerá incomprobable para un razonamiento formal dado que en todos los casos, la fundamentación en la que se basa la creencia es por “actos de fe” o experiencias extrasensoriales vividas por algunas personas a las que se les adjudican dones o milagros.

En las religiones del mundo moderno, hablando de las más populares, las creencias están basadas en escritos de la antigüedad a los cuales se les ha adjudicado un origen divino inspirado por “Dios” a través de los hombres que los escribieron. Es de suma importancia hacer notar la antigüedad de tales escritos ya que la comparativa en el estilo de vida de aquellos tiempos (hace 4000 años aproximadamente), de ninguna manera podría ser el mismo que se vive actualmente bajo el simple hecho de que la humanidad por sí sola ha buscado el progreso y el mejoramiento de su calidad de vida, actualmente el discurso de las iglesias del mundo es por lo general el mismo, el sometimiento de la voluntad del hombre a la abstracta “Voluntad de Dios”, pero aquí aparece una de las muchas discrepancias religiosas, si la complejidad y abstracción propia de Dios es tal que nuestra inferior mente humana no es capaz de entender sus motivos o razones, entonces ¿cómo es posible que un individuo sea capaz de comprender cual es la “Voluntad de Dios”?, no, lo que en verdad ocurre es la proliferación de individuos convertidos en presuntos depositarios de esa Voluntad en forma de “representantes en la Tierra”, sacerdotes, cardenales, ministros, rabinos, hermanos, etc. que dedican sus vidas completas a la comprensión de aquellos textos ya mencionados y en cierta forma, adecuándolos a lo que la era actual implica, pero a fin de cuentas, la Voluntad de Dios no es tal, se trata de la interpretación que estas personas han dado a las denominadas “Sagradas Escrituras”, porque recordemos, tales escrituras han sido las mismas desde su origen, sin embargo, su propia interpretación ha cambiado a lo largo de la Historia, la definición de “hereje”, “pecador”, “misión”, "inmundo" ha cambiado, en un principio se condenaba a muerte a quien no se ciñera a aquella voluntad morbosa y sedienta de sangre, aún cuando se suponía que Dios había proclamado entonces y ahora el mandamiento de “No matarás” o será que es tan ambiguo que nosotros lo reinterpretamos completando el mandamiento divino diciéndonos “no matarás a los que estén en tu misma iglesia, pero a los demás sí” o “no matarás a tus amigos solo a tus enemigos”, etc. ¿Ustedes creen que de existir, Dios mismo permitiría que a su nombre se llevaran a cabo tal cantidad de asesinatos? o ¿es acaso es algo que le tiene sin cuidado?.

Hoy en día las iglesias menos radicales ya no someten al pueblo a la violencia pero fomentan el odio y la segregación de forma política, se saben con gran número de seguidores y utilizan su palabra y la “palabra de Dios” para manipular las frágiles mentes de lo más creyentes, entiéndase así, si un sacerdote indicara tácitamente que la voluntad del Señor es que no se vote por algún candidato de elección popular, la gente hará lo que se le comanda, ¿es en verdad la Voluntad de Dios hablando a través de ese hombre tan insignificante? o ¿es meramente una cuestión de intereses de cualquier tipo?, los más devotos pensarán que obviamente es Dios manifestándose, los más ávidos notarán el juego sucio que se practica. De igual modo la Iglesia y particularmente la Católica, no solamente maneja voluntades políticas, sino también “morales”, adjudica el peor de los males a la homosexualidad, la acusa de ser la causa de la destrucción de la familia, los valores y casi la mismísima humanidad completa tan solo a su simple existencia, la tacha de “inmoral”, “innatural”, “pecaminosa” e “injuriosa”, por un lado la repudia vejando y maltratando a quien se siente identificado con la orientación, el gusto y la búsqueda de su propia felicidad, condena al infierno a todos ellos sin que la “infinita misericordia de Dios” pueda hacer algo para perdonarlos, por el otro invita amablemente a la reforma personal y a “regresar al Camino del Señor”, ¡Vaya infamia!, a tal grado llega esa doble moral, que un ser humano que viole, asesine, torture, abuse, tergiverse, manipule y segregue a otros seres humanos puede pasar por el Ojo de Dios y ser perdonado para entrar al “Reino de los Cielos” pero un homosexual no, jamás podrá. ¿Qué ironía no creen?, resulta que para la institución de Dios es más malo amar en toda la extensión de la palabra a otro ser humano con la única característica de tener los mismos genitales que los propios, que asesinar gente, familias, etc. ¿Es acaso Dios tan cruel?.

Ya lo había dicho en su tiempo Epicuro:

“¿Está dispuesto Dios a prevenir la maldad, pero no puede? Entonces no es omnipotente.

¿Puede hacerlo pero no está dispuesto?, entonces es malévolo.

¿es capaz y además está dispuesto?, entonces, ¿de donde proviene la maldad?

¿No es capaz y además no está dispuesto?, entonces, ¿por qué llamarlo “Dios”?”

La discrepancia ideológica es enorme, a tal grado que hoy en día se liberan cruentas batallas entre seres humanos que creen tener la razón acerca de cual es la verdadera Voluntad de Dios, pero aún preguntándole a los más sabios en la materia, líderes de diversas religiones que se profesan en el mundo y confrontándolos con preguntas simples, se traban, se contradicen o no responden, basta con ver el controversial documental “Religulous” de Larry Charles, para darse cuenta de la triste situación de las iglesias del mundo, ahí se exponen de forma humorística, sarcástica y objetiva las principales contradicciones existentes entre las religiones y de forma muy triste pone a reflexionar sobre todas aquellas personas que están envueltas completamente en esas creencias junto con toda la hipocresía y falta de escrúpulos implicados.

Por si fuera poco, haciendo análisis de nuestra existencia en el Universo es bastante notable nuestra insignificancia en la bastedad del Cosmos, no entra en la lógica que un Dios omnipotente y omnipresente se preocupe por las acciones de un grupo de seres habitantes de un pequeño planeta, en un pequeño Sistema Solar, en una pequeña Galaxia es un pequeño rincón del Universo, no hay cabida para pensar que un ser con tantas ocupaciones como regular el comportamiento del Universo mismo, se preocupe por saber si una persona mató a alguien o por si tuvo relaciones con personas semejantes a él, es hilarante en lo ilógico, bien lo decía el gran físico y científico Stephen Hawking:

“Dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo de la nada, como así ocurrió. La creación espontánea es la razón de que exista algo, en vez de nada, de que el Universo exista, de que nosotros existamos. No es necesario invocar a Dios para que encienda la mecha y ponga el universo en funcionamiento.”

Enfrentemos pues nuestra propia realidad y existencia haciéndonos a la idea de que no hay nadie que escuche nuestras plegarias, no hay quien “nos cuide” de forma mística y no hay un “Juicio Final” a la hora de nuestra muerte, darnos cuenta de que somos nosotros los dueños de nuestras vidas y de nuestras voluntades, no dejándonos manipular por las voluntades perversas de los líderes de las iglesias que en ciertas religiones incluso son capaces de mandar a inmolar a los hombres en nombre de la “voluntad de Dios” asesinando a inocentes en el acto, seamos responsables de nuestra propia existencia y no nos preocupemos por el devenir de la muerte y el presunto sufrimiento del infierno, seamos humanos, razonables, tolerantes y pensantes, busquemos el bien propio y el de los demás y estemos agradecidos de que pese a la bastedad del Universo, la bajísima probabilidad de existir y otros tantos factores en nuestra contra, aquí estamos y no gracias a que alguien sobrenatural así lo haya decidido. Vivamos nuestra corta vida al máximo. De ahí la razón de haber iniciado este post con el verso latino del famoso Padrenuestro, sí, librémonos de toda tentación de caer en una Iglesia y sí, librémonos de todo el mal que hay en ellas.

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