La vida, cuando lo tienes todo, suele ser sumamente aburrida. Ir a la Universidad es solo una forma de pasar el tiempo sin que amerite esfuerzo alguno porque al final del día, pesa mucho más el apellido, especialmente el mío. Es de dominio público que mi familia es de esas que los clasemedieros llaman "los oligarcas" o "la mafia del poder", no es algo que nos interese particularmente pues aún con todo, los negocios siguen prosperando, el dinero entra a raudales y no le rendimos cuentas a nadie. Claro que también es riqueza bien habida porque si de algo nos jactamos es de que en la familia hacemos bien las cosas, pero como todos, al inicio en las épocas y generaciones pasadas, hubieron pactos y negocios que bajo el amparo del poder público, resultaron en jugosos negocios para nosotros y nuestros socios. Qué se puede decir al respecto. A mis 21 años, las expectativas están desbordadas, falta realmente poco para terminar la carrera de "administración de negocios ...
Cuando el tiempo pasa, suele ser común darse cuenta que lo que uno creía y consideraba real a cierta edad, se ha transformado y moldeado conforme a las circunstancias y los objetivos cambiantes de la vida. Hoy no soy el mismo que cuando inicié mi blog con el objetivo de tener un espacio para vaciar las emociones desbordadas de la adolescencia junto con sus frustraciones y anhelos, ya no hay tal adolescencia y las frustraciones ahora han cambiado de tamaño y composición, incorporan para sí miedos, traumas, costumbres y necedades individuales, por su parte, los anhelos también se conforman de éxitos, sueños tangibles y aprendizajes que a los ojos de la adultez es posible materializarlos y cuantificarlos. Será en estas letras hilvanadas donde plasme de nuevo y con más ahínco las emociones que me han forjado y con renovados bríos los compartiré con el mundo para que en mis frases encuentres fragmentos que te hagan sentido y que puedas sostenerte de mi mano para caminar por este sendero mis...