A lo largo de la vida siempre se experimenta la sensación de estar solo, se puede estar rodeado de personas que nos quieren y estiman pero aún con todo, seguimos sintiéndonos atrapados con nosotros mismos, es bastante irónico, la soledad la hay inclusive en la compañía y puede darse aún estando con aquella persona que nos da su amor incondicional. La soledad es una sensación que abarca la tristeza, la desesperanza y el abandono, se alimenta del rechazo, de la incomprensión, del falso orgullo e inclusive (y en muchísimos casos) de la poca autoestima, es pues, una sensación poco deseable, pero que podría llevarse a un buen fin únicamente con encausarla hacia algo positivo, un procedimiento nada sencillo pero muy fructífero.
Es muy cierto que la soledad le ayuda a uno a conocerse mejor y esa es la clave para quererse tal y como uno es, es en la soledad cuando se aclara que es lo que se quiere y que es lo que se puede, pero de igual modo el exceso de soledad nos hace infelices, siempre es deseable compartir con alguien parte de nuestras vidas en forma tal que nos sintamos complementados, acompañados, deseados, comprendidos, amados, sensaciones que recaen en la felicidad y la plenitud, pero, ¿por qué habiendo tanta gente experimentando la misma soledad es tan difícil encontrar a alguien con quien dejar de estar solo?, hay muchos factores, fundamentalmente destacan la pena, el miedo, la resignación, la mamonería y la falta de confianza en uno mismo, en pensar que no somos interesantes para nadie o que nuestra vida es muy aburrida como para que alguien quisiera oírla y si bien esto puede ser cierto, todos y cada uno de nosotros poseemos cualidades que podrían ser valoradas y apreciadas por alguien.
En la búsqueda de abolir la soledad, el primer paso es, como ya dije, aprovecharla para conocernos internamente, para encontrarle sentido a lo que hacemos y cómo vivimos, identificar lo bueno y lo malo que tenemos en nuestras personalidades y buscar lo que podría ser de interés para las otras personas sacándole provecho, pero aquí algo importante y curioso, cuando se encuentra a aquella persona especial puede suceder que se sienta atraída por aspectos de los que ni siquiera teníamos en consideración por lo que no hay que ser estrictos, se debe ser como uno es, sin poses, sin malas vibras, es solamente de esta forma como podemos llamar la atención de lo demás y cuando detectemos que alguien tiene interés en nosotros y la sensación es mutua, démonos la oportunidad de sentirnos dichosos, sin precipitarse, dejando que las situaciones fluyan con la debida naturalidad, dejar que los sentimientos emerjan por sí solos, en el mejor de los casos algo bonito puede surgir y se podría establecer una relación, pero si es el caso en el que las incompatibilidades son mayores a las coincidencias, asumirlo como es, un intento mas de los muchos que se pueden hacer, no se debe asumir como un fallo ni mucho menos desesperanzarse y deprimirse, es difícil, pero es lo correcto, es lo sano. Por tanto, debemos ser sociables, agradables y con la idea clara de no hacer lo que no quisiéramos que nos hicieran, sonará reiterativo pero es el miedo al rechazo y a los malos tratos de la mamonería lo que nos ahuyenta o lo que nos evita dar el vital paso hacia la comunicación.
No hagamos más famosa la frase “forever alone” que es en sí desesperanzadora, en este mundo existe alguien que puede hacernos dichosos pero estar sumergido en la tristeza complica el detectar las señales que pudiera mandar aquel que tenga interés en nosotros, se debe estar atento y se debe ser prudente.
Por otro lado, si nuestra soledad se da aún en la compañía de alguien que nos demostró su cariño se puede llegar a sentir uno aún mas desdichado que estando realmente solo, ¿qué fallo? uno se pregunta, pero nos hemos de dar cuenta de que las relaciones acaban, si el interés por el otro se ha perdido entonces una relación se ha estancado y dependiendo de ese grado de estancamiento, se debe considerar el buscar por ambas partes un nuevo interés, algo que vuelva a llamar la atención de esa persona hacia uno y algo que nos llame la atención hacia ella, platicar nuestros sentimientos es importante y si no se encontrara nada ya, lo mas sano sería terminar y reanudar la búsqueda con toda la experiencia que la relación nos haya dejado, no hacerlo es perder valioso tiempo.
Como conclusión, démonos cuenta de que esta soledad es únicamente pasajera y si no lo es, si se ha prolongado más de los esperado, hágase un introspectiva que nos aclare y que nos aterrice en qué es lo que queremos y así expresarlo en nuestra manera de ser y pensar siempre apegados a nuestros principios, nunca se quiera cambiar nuestra personalidad con el afán de atraer a alguien ya que tarde o temprano nuestro verdadero yo emergerá y esa otra persona podría sentirse defraudada, no dejemos de buscar lo que queremos y no nos deprimamos ante los intentos infructuosos ya que es el que persevera el que alcanza, así como también sepamos que el que no arriesga no gana, salgamos a la aventura de la vida que nos traerá momentos tanto de dicha como de tristeza pero siempre con la frente en alto y con dignidad, solamente así se puede ser feliz.
Es muy cierto que la soledad le ayuda a uno a conocerse mejor y esa es la clave para quererse tal y como uno es, es en la soledad cuando se aclara que es lo que se quiere y que es lo que se puede, pero de igual modo el exceso de soledad nos hace infelices, siempre es deseable compartir con alguien parte de nuestras vidas en forma tal que nos sintamos complementados, acompañados, deseados, comprendidos, amados, sensaciones que recaen en la felicidad y la plenitud, pero, ¿por qué habiendo tanta gente experimentando la misma soledad es tan difícil encontrar a alguien con quien dejar de estar solo?, hay muchos factores, fundamentalmente destacan la pena, el miedo, la resignación, la mamonería y la falta de confianza en uno mismo, en pensar que no somos interesantes para nadie o que nuestra vida es muy aburrida como para que alguien quisiera oírla y si bien esto puede ser cierto, todos y cada uno de nosotros poseemos cualidades que podrían ser valoradas y apreciadas por alguien.
En la búsqueda de abolir la soledad, el primer paso es, como ya dije, aprovecharla para conocernos internamente, para encontrarle sentido a lo que hacemos y cómo vivimos, identificar lo bueno y lo malo que tenemos en nuestras personalidades y buscar lo que podría ser de interés para las otras personas sacándole provecho, pero aquí algo importante y curioso, cuando se encuentra a aquella persona especial puede suceder que se sienta atraída por aspectos de los que ni siquiera teníamos en consideración por lo que no hay que ser estrictos, se debe ser como uno es, sin poses, sin malas vibras, es solamente de esta forma como podemos llamar la atención de lo demás y cuando detectemos que alguien tiene interés en nosotros y la sensación es mutua, démonos la oportunidad de sentirnos dichosos, sin precipitarse, dejando que las situaciones fluyan con la debida naturalidad, dejar que los sentimientos emerjan por sí solos, en el mejor de los casos algo bonito puede surgir y se podría establecer una relación, pero si es el caso en el que las incompatibilidades son mayores a las coincidencias, asumirlo como es, un intento mas de los muchos que se pueden hacer, no se debe asumir como un fallo ni mucho menos desesperanzarse y deprimirse, es difícil, pero es lo correcto, es lo sano. Por tanto, debemos ser sociables, agradables y con la idea clara de no hacer lo que no quisiéramos que nos hicieran, sonará reiterativo pero es el miedo al rechazo y a los malos tratos de la mamonería lo que nos ahuyenta o lo que nos evita dar el vital paso hacia la comunicación.
No hagamos más famosa la frase “forever alone” que es en sí desesperanzadora, en este mundo existe alguien que puede hacernos dichosos pero estar sumergido en la tristeza complica el detectar las señales que pudiera mandar aquel que tenga interés en nosotros, se debe estar atento y se debe ser prudente.
Por otro lado, si nuestra soledad se da aún en la compañía de alguien que nos demostró su cariño se puede llegar a sentir uno aún mas desdichado que estando realmente solo, ¿qué fallo? uno se pregunta, pero nos hemos de dar cuenta de que las relaciones acaban, si el interés por el otro se ha perdido entonces una relación se ha estancado y dependiendo de ese grado de estancamiento, se debe considerar el buscar por ambas partes un nuevo interés, algo que vuelva a llamar la atención de esa persona hacia uno y algo que nos llame la atención hacia ella, platicar nuestros sentimientos es importante y si no se encontrara nada ya, lo mas sano sería terminar y reanudar la búsqueda con toda la experiencia que la relación nos haya dejado, no hacerlo es perder valioso tiempo.
Como conclusión, démonos cuenta de que esta soledad es únicamente pasajera y si no lo es, si se ha prolongado más de los esperado, hágase un introspectiva que nos aclare y que nos aterrice en qué es lo que queremos y así expresarlo en nuestra manera de ser y pensar siempre apegados a nuestros principios, nunca se quiera cambiar nuestra personalidad con el afán de atraer a alguien ya que tarde o temprano nuestro verdadero yo emergerá y esa otra persona podría sentirse defraudada, no dejemos de buscar lo que queremos y no nos deprimamos ante los intentos infructuosos ya que es el que persevera el que alcanza, así como también sepamos que el que no arriesga no gana, salgamos a la aventura de la vida que nos traerá momentos tanto de dicha como de tristeza pero siempre con la frente en alto y con dignidad, solamente así se puede ser feliz.
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